¿Cómo pasar de finanzas personales a finanzas en pareja?

Conoce algunos tips aquí.

Hablar con nuestras parejas sobre la economía familiar puede volverse un tabú; creemos que es un tema prohibido, que es mejor evitar discusiones sobre el dinero o que podemos entrar en conflictos innecesarios. Sin embargo, la verdad es otra: precisamente gracias al diálogo podemos empezar a construir como pareja unas mejores prácticas financieras. Por eso hoy queremos mostrarte algunos consejos útiles para administrar mejor el dinero junto a la persona que amas. ¡Empecemos!

1. Conoce la situación financiera y las deudas de tu pareja.

Uno de los puntos fundamentales de la planeación financiera en pareja es la inclusión. Hay que entender que las dos personas hacen parte de un solo equipo y que ambos juegan un papel importantísimo en cualquier decisión o en cualquier proyecto que quieran realizar.

Por eso, uno de los primeros pasos para saber cómo manejar mejor el dinero es conocer detalladamente las deudas que tiene cada uno: el valor, el motivo, las fechas proyectadas para finalizar los pagos, etc. De esta manera, ambos podrán tener una idea mucho más clara del monto con el que cuentan para cumplir con sus obligaciones financieras mensuales y para invertir en todos sus objetivos.


2. Empiecen juntos su plan financiero con la claridad sobre los gastos e ingresos familiares.

Esta es una de las tareas más importantes para poder tener unas buenas finanzas en pareja. Si no existe claridad sobre los gastos e ingresos familiares, cualquier otra táctica de planeación financiera no dará resultado ya que no habrá una idea clara del dinero que se tiene.

Entonces, ¡manos a la obra! Realicen un balance sobre los gastos obligatorios que existen mensualmente y los ingresos mensuales con los que cuentan para cubrir dichos gastos. Aquí el secreto es ser muy sensato y detallado con todos los ítems que se incluyen dentro del balance.

Por ejemplo, muchas personas creen que no es necesario incluir los gastos destinados a las salidas o las noches de rumba, pues consideran que pueden disminuir este tipo de planes. Sin embargo, usualmente esto solo es un engaño ya que es normal realizar este tipo de planes en donde nos damos un respiro frente a la rutina y decidimos pasarla bien un rato. Por eso no los omitas dentro de tu balance, mejor destina un presupuesto para ellos y asegúrate que tendrás un poco de dinero para un momento de ocio. De esta manera todo el dinero que gastes estará contemplado en tu balance y tendrá un soporte en los ingresos familiares.


3. Desarrollen hábitos financieros saludables con metas claras para el ahorro.

En este punto, lo más importante es dejar de lado las ideas individuales acerca de las finanzas personales. Cada uno crece con una concepción distinta de la administración del dinero y en muchas ocasiones parece que es la única forma de hacerlo. Sin embargo, al estar en pareja lo mejor es empezar a crear un territorio común. De esta manera se pueden preguntar: ¿qué queremos lograr como familia?, ¿hacia dónde queremos ir?, ¿cuáles son nuestras prioridades?

Las respuestas a estas preguntas permitirán establecer unas metas más claras para su dinero, y a su vez, estas metas nos guiarán hacia un tipo específico de ahorro: uno inmediato (si la meta es una compra pequeña como un nuevo electrodoméstico, por ejemplo) o uno a largo plazo (si la meta es más grande, como un apartamento). Una vez las metas sean claras, podrán escoger los productos financieros idóneos para alcanzarlas.

4. Procuren que las obligaciones financieras más altas no superen el 20% de los ingresos conjuntos.

Uno de los errores más comunes a la hora de realizar una planeación financiera, bien sea en pareja o individual, es tener gastos demasiado altos que no cuentan con un respaldo garantizado.

Por eso, una vez que tú y tu pareja cuenten con una perspectiva mucho más clara sobre sus metas y sus objetivos, también deben crear un equilibrio entre los ingresos que reciben y los egresos obligatorios que tienen mes a mes. ¿Cómo se puede lograr esto? Muy sencillo, no permitan que sus obligaciones financieras más altas superen el 20% de los ingresos familiares.

Por ejemplo, si la deuda más alta que deben pagar mensualmente es la cuota de un crédito hipotecario, lo ideal es que no adquieran una obligación igual o más grande que esta. De esta manera la única preocupación importante que tendrán mensualmente será el crédito hipotecario. Además, podrán garantizar que los ingresos familiares alcanzan para cubrir las deudas más pequeñas, los gastos diarios, y que también podrán destinar un volumen de dinero para sus ahorros.

5. Aseguren su bienestar financiero con un ahorro específico para atender imprevistos.

Aunque las personas creen que ahorrar se reduce únicamente a guardar una porción de dinero para el futuro, la verdad es que va mucho más allá de esto. Un ahorro realizado de forma correcta debe tener unos propósitos claros y unas reglas específicas de uso. De esta manera se evita que el ahorro se convierta en “dinero de bolsillo” para cubrir necesidades básicas del día a día.

Cuando se ahorra en pareja, se deben seguir estas mismas reglas: por ejemplo, el ahorro para un viaje debe ser diferente al ahorro para un nuevo carro, y a su vez, estos deben ser diferentes a un ahorro destinado a modificaciones en el hogar.

Sin embargo, existe un tipo de ahorro que es prácticamente obligatorio: aquel que se destina a cualquier emergencia o imprevisto. De hecho, este es el ahorro más importante en cualquier planeación financiera, ya que en momentos difíciles puede sacarnos de aprietos y evitar muchos inconvenientes. Bien sea en caso de desempleo, de daños o inclusive en una enfermedad, este ahorro puede solventar gastos que no se pueden cubrir únicamente con los ingresos familiares.

Esto quiere decir que más allá de las metas que hayas establecido con tu pareja, es necesario que establezcan un ahorro para cualquier imprevisto y que mantengan la disciplina con él. Puede que en un principio los beneficios de este tipo de ahorro no sean muy notorios, pero cuando al fin tengas que usarlo, te darás cuenta que valió la pena hacerlo.


Como puedes ver, las decisiones financieras en pareja tienen algunos aspectos similares a las que se toman de manera individual. Sin embargo, el secreto es entender que ya no hay solo una persona administrando el dinero o pensando de qué forma puede invertirlo. Ahora hay un equipo que debe alinearse de la mejor manera para poder lograr sus objetivos y alcanzar en conjunto las metas que tanto desean.

Por eso prepárate para dialogar, habla con tu pareja, discutan sobre las concepciones que tienen de las finanzas y del dinero, compartan lo que han aprendido a lo largo de su vida y empiecen a crear puntos de contacto que les permita construir un territorio seguro para los dos. De esta manera podrán entenderse con facilidad y dirigir todos sus esfuerzos hacia un mismo horizonte.

La presente iniciativa tiene un carácter eminentemente informativo y bajo ningún entendido representa ni podrá ser entendida como una asesoría tributaria y/o financiera por parte de Scotiabank Colpatria S.A.